la leyenda negra de la inquisición española

La leyenda negra de la Inquisición española

Origen de un mito propagandístico

La llamada “leyenda negra” de la Inquisición española se gestó entre los siglos XVI y XVII en el marco de la rivalidad política y religiosa de la Europa moderna. La Reforma protestante y el poder de la Monarquía Hispánica hicieron que Inglaterra, Francia, los Países Bajos y otros Estados enemigos difundieran una imagen de la Inquisición como un tribunal sanguinario, fanático e irracional.

Obras como Artes de la Inquisición Española (Sanctae Inquisitionis Hispanicae Artes 1567), atribuida al converso Reginaldo González Montano, o los testimonios de Antonio Pérez, secretario huido de Felipe II, ofrecieron al público europeo relatos estremecedores sobre supuestas torturas y hogueras masivas. Estos textos, acompañados de grabados impactantes, encontraron en la imprenta un vehículo perfecto para multiplicarse y consolidar una visión deformada del Santo Oficio.

La realidad histórica

Si bien la Inquisición española fue un tribunal de control religioso que persiguió judaizantes, moriscos, protestantes, brujería y herejías, la historiografía moderna ha matizado la crudeza de su actuación.

  • El número de ejecutados, lejos de las decenas de miles atribuidas por la propaganda, ronda entre 3.000 y 5.000 en más de tres siglos.
  • La tortura se aplicaba en un porcentaje reducido de casos y con límites más estrictos que en tribunales civiles contemporáneos de Europa.
  • La mayoría de los procesos aterminaban con penitencias espirituales, multas o reconciliaciones públicas, más que con penas de muerte.

Autores como Henry Kamen o Jaime Contreras han demostrado que, en muchos aspectos, la Inquisición fue incluso más garantista que otros tribunales europeos, donde las ejecuciones por brujería o disidencia religiosa se contaban por decenas de miles.

La leyenda negra como arma política

La Inquisición se convirtió en un símbolo del supuesto atraso cultural y la crueldad de España. Así, los rivales de la Monarquía Católica lograron varios objetivos:

  • Demonizar a España, vinculándola con el fanatismo y la intolerancia.
  • Justificar rebeliones y guerras, como la de los Países Bajos, presentando a los insurgentes como luchadores por la libertad frente al “terror inquisitorial”.
  • Condicionar la imagen internacional de España, que aún hoy arrastra los ecos de esas campañas propagandísticas en literatura, cine y cultura popular.

Entre mito y realidad

No cabe duda de que la Inquisición fue una institución represiva, con un fuerte control ideológico y religioso. Sin embargo, la “leyenda negra” deformó y exageró su funcionamiento hasta crear un mito tenebroso que ha sobrevivido en el imaginario europeo durante siglos.

La revisión historiográfica actual nos invita a separar los hechos de las manipulaciones, recordando que la Inquisición fue, sobre todo, un instrumento político y religioso característico de su tiempo, más temido en la propaganda que en la práctica.

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